viernes, 12 de abril de 2013

Palabras vacías

    Me dijo que había tenido un día muy agitado, y que estaba lindo el día. Le respondí que también yo estaba muy cansada, que me había levantado temprano y desayunado una torta que me había preparado ayer. Mentira. Todo lo que le dije era mentira. Él siguió hablando del clima y de su día cansador. Yo asentía fingiendo que me importaba. Y él también asentía. 
    Me contó todo lo que había hecho en el colegio, y todas sus comidas del día. Creo que ya lo olvidé. Pero me vi forzada a responderle todas las materias que me habían tocado a mí, las más difíciles, las que más odio, yo estaba más cansada que él. Encima que estoy a dieta, fue un día tremendo.
    Pero al parecer, a él casi lo pisa un camión hoy, aparte que se peleó con su novia y una paloma le cagó encima. Todo eso le había pasado en un día.
    El tema es que yo pisé caca de perro también, y justo después pasó una nube encima mío y me llovió solo a mí. Entonces me resbalé y me golpeé la frente y me sangró. 
"Pero no tenés ningún raspón en la frente..."
Silencio
Silencio
"¿Acaso te importa si lo tengo? ¿O si pisé caca de perro?"
"Y... (su cara se vuelve bordeaux) la verdad que no"
"Bueno, a mi tampoco me importa tu mal día"
"¿Entonces para qué hablamos?"

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