Te perdí de un día para el otro.
Un día desperté, miré a mi lado, y ya no estabas.
Me resultó raro, no me dejaste ni una carta explicándome, ni una llamada perdida, ni un mensajito de Whatsapp.
Ahora, extraño cada parte tuya.
Tu contención, siempre ahí para apoyarme, para aconsejarme qué hacer, decirme qué camino seguir, qué leer.
Tu apertura, nunca te faltaba espacio para escucharme, tenías el lugar justo para que te diga mis cosas importantes.
Tu capacidad de organizarme tanto y a la vez dejarme ser creativa, más para el final.
Ay! Y esas sonrisas que me causabas en verano, y los nervios que me dabas cuando estabas llenísima.
Te extraño.
Extraño tus renglones, tu anillado negro, tu número indicando cada hora de mi día,tu tapa dibujada de forma tan hermosa.
Extraño cada hoja que te conformaba,
cada día de tu calendario,
cada libro para no olvidarme,
cada anotación que recordaba un cumpleaños.
Carajo, Agenda, cómo te extraño. No se donde mierda te perdí. Ya hice memoria 50000 veces, pregunté en todo lugar de esta ciudad, y no estás en ningún lado. Volvé, te lo ruego. Devolveme ese medio año que me arrancaron de mi vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario