Cinco palabras. El núcleo y sus modificadores. La vagina de la hembra del "papagayo, ave, y más particularmente el que tiene plumaje con fondo rojo".
¿Dónde está el significado?
En el chofer del bondi que cambia sus facciones bruscamente cuando se dirige al conductor del auto que se cruzó por adelante.
En un anónimo peatón que gesticula levantándole el dedo medio al taxista que no le dio paso.
En ese pobre chabón que después de sentir un olor miró la materia fecal en su zapatilla, la piba que vio en cámara lenta cómo el lado untado de la tostada se transaba al mosaico del piso.
En el señor que al salir de la húmeda oscuridad de la frazada vió que 3 horas antes había sonado la alarma.
La vieja que se quemó después de succionar con fuerza la bombilla del mate.
Los ojos que se despegaron de la pantalla cuando el contrincante hizo un gol a último momento.
Todos esos instantes en los que una imagen fugaz se evocó en nuestra cabeza: Nosotros con un bate pegándole a una almohada, rompiendo un vidrio, degollando patitos de hule (con fuentes de sangre saliendo de sus cuellos de por medio).
Nosotros frente a un muro que nos impide avanzar, que hace de la perspectiva series de ladrillos y capas de cemento que tapan la vista y la respiración.
Nos abrochamos las cuerdas del casco por debajo de la pera, prendemos un fósforo, encendemos la mecha, nos metemos adentro del cañón y salimos disparados después de gritar, violentando esta sociedad de eufemismos represores: LA RECONCHA DE LA LORA.
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