Y agarro un mechón de mi aburrido pelo lacio. Recto, inmovil, igual que siempre. Hoy no lo quiero. Quiero un afro enorme y que al caminar baile sobre mi cabeza, y al asentir siga el recorrido de mi movimiento. Quiero que mi ventana sea espejo, y esos árboles cubran mi cuero cabelludo.
*Me crucé con este borrador entre mi marea de entradas. (Es de cuando tenía el pelo más lacio, y aburrido)
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