martes, 5 de febrero de 2013

Vueltera

Hoy me paré en la playa y empecé a dar vueltas. Veía los edificios, el mar, los edificios, el mar, que poco a poco se convertían en líneas horizontales que se movían rápidamente. Y seguí, sobre mi propio eje, con mis brazos estirados, intentando no tropezarme con mis propios pies, sintiendo el viento que me pegaba y mi pelo que quería irse volando como un helicóptero.
Las líneas se difuminaban cada vez más y me olvidé de mis pies, que eran mi motor en ese momento. Así que cuando el derecho cruzó al izquierdo por adelante, este quedo encarcelado y las líneas horizontales se fueron haciendo curvas medida que mi cuerpo caía en la arena.
Las carcajadas empezaron a dar puñetazos desde adentro de mi panza, hasta que me dolió. Tirada, hecha milanesa, miré a los edificios, al mundo que giraba y se movía tanto mientras yo estaba ahí quietita tirada en la arena.

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