Extrañando todo se me volvió extraño. Mi cama, mi sabana, la ducha sin turnos, el silencio. Se vuelve extraño todo lo que uno extrañaba. Mi guitarra vuelve a sonar pero ya no somos tan amigas como antes. Entonces la saludo, le doy un beso en el cachete y me presento. Lo mismo hago con el piso, las paredes, la cocina, la heladera llena. Pero nada es igual. Todo es más ajeno, más extraño.
Hice cuentas y paralelismos y los resultados me dieron la proporción: Cuanto más extraño, más extraño se vuelve lo que extraño. Pero en mis cuentas hay un factor que no tomé en cuenta: Cuanto yo más extraño, más extraña se vuelve la que extraña.
Hice cuentas y paralelismos y los resultados me dieron la proporción: Cuanto más extraño, más extraño se vuelve lo que extraño. Pero en mis cuentas hay un factor que no tomé en cuenta: Cuanto yo más extraño, más extraña se vuelve la que extraña.
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